Archivos para el mes de: abril, 2012

“A priori es un diálogo entre un parlanchín y un mudo. La producción (el periódico, el film, la transmisión, etc.) ofrece cuentos, historia, se expresa a través de un lenguaje. El consumidor, -el espectador- sólo responde con reacciones pavlovianas, con el sí, o el no, que decretan el éxito o el fracaso” (Morin, 1962, 39).

Leyendo el texto de Hall que nos acercaba la consultora, tengo la sensación de que esta queja generalizada sobre los medios continúa vigente en el imaginario popular. Es fruto de una teoría conductista, de la aguja hipodérmica, donde “cada individu és un àtom aïllat que reacciona per separat a les ordres i suggeriments dels mitjans de comunicación de masses monopolitzats. S’atribueix als mitjans de comunicació de masses un poder extraordinari per a modificar radicalment les actituds, les opinions i les preferències col·lectives dels ciutadans#”. La idea de base que se aprecia es que los medios se reciben de una forma única por el público y que las reacciones se realizan por estos estímulos.

Ahora bien, ¿qué otro diálogo es posible entre producto – consumidor si no es el mismo modelo que plantean los medios de comunicación? De hecho estos son más plurales en sus estructuras dándole voz a muchos ciudadanos mediante distintos espacios que otras empresas productoras, donde el feedback puede ser nulo.

Y, de hecho, la reacción pavloviana que señala Morin es la mordida más fuerte para el propio medio o productor. El poder del usuario, al decidir la no consumición del producto, es el arma más potente. Sin plata no baila el mono.

Cada vez que acontece una revolución mediática, ciertos estamentos que han vivido acomodados durante mucho tiempo intentan defender sus privilegios. No tiene nada de malo si no fuera porque el Estado intenta legislar a su favor en detrimento del interés general. El crecimiento exponencial de Internet y sus nuevas formas de comunicación es el propio demonio para estos personajes.

Siguiendo con la línea de análisis que planteaba en el post de Reixa, quien se luce con estas declaraciones es Jaume Sisa. Otro hombre de otros tiempos.

En la entrevista con El País apunta:

P. ¿Qué porcentaje de los problemas de imagen de la SGAE atribuiría al fenomenal altavoz de polémicas que es la Red?

R. Internet está sobrevalorado. Internet son cuatro tíos que tienen su negociete, que tienen su blog, su negocio, por no hablar de estas webs llamadas noséquéyonkis, que son un negocio montado a costa del trabajo de los creadores. Hay que poner orden en todo eso. No puede ser un territorio salvaje en el que los únicos perjudicados sean los autores, porque como todo lo demás no se puede pillar gratis, los únicos que palmamos somos nosotros.

P. ¿Diría que Zapatero se arredró al no sacar adelante la ley Sinde en los estertores de su mandato?

R. Zapatero se lo hizo encima. Fue un cobarde. No se atrevió a enfrentarse a cuatro internautas, porque son cuatro, que meten mucho ruido y parecen más… Y luego los medios les dan pábulo. ‘¡Se incendia la Red!’, dicen. ¡Qué coño se va a incendiar la Red! Son 22 tíos que están ahí toda la noche… clic, clic, clic… y que producen 21.000 visitas. Yo me pongo ahí con mis amigos y también podría lograrlo, pero no lo hacemos porque tenemos una vida propia… Nos ha jodido. Me molesta cuando se dice ‘los internautas han dicho’ ‘los internautas critican’. Pero, ¿quiénes son los internautas? Cuando salen a la calle no juntan ni a 37.

Probablemente el sistema de licencias haya sido el más cómodo en el siglo pasado, pero en el actual mientras servicios como Netflix o Hulu se popularicen en España, la piratería seguirá a la cabeza. Y mientras estas instituciones como la SGAE se nieguen a adaptarse a las nuevas tecnologías, ya pueden patalear… que nosequeyonkis seguirá liderando los rankings de webs más vistas.

El verdadero poder de Internet es que los usuarios tienen algo más que el control remoto en la mano. Y pueden expresarse de muchas maneras. Para quienes han sido siempre emisores eso no suena tan atractivo…

Antón Reixa es el hombre elegido para conducir la SGAE (Sociedad General de Autores de España), dedicada a robarnos a todos los que aportamos impuestos con medidas absurdas velar por la seguridad de la creación cultural.

En una de sus genialidades, el pasado 8 de marzo se lució en una conferencia  Netinking en la que aseguró que la difusión de la Banda Ancha en España es «excesivo; La gran ventaja de la banda ancha es para descargar megas y megas pesadísimos».

Con esto se intenta relacionar las altas descargas piratas con la velocidad de Internet, cuando países con redes mucho más rápidas poseen un menor % de pirateo.

Justamente los grandes progresos en el acercamiento a una mayor libertad informativa proviene de Internet por la accesibilidad y capacidad para reducir costes. Hoy es posible montar un canal de comunicación con una inversión mínima, partiendo desde un blog a un canal de TVip con muchísimo menos dinero que lo necesario para abrir un periódico o una grilla en la TDT.

Estamos llenos de algunos entes públicos y privados que intentan tomar las decisiones por los propios ciudadanos. Que cada uno determine cuántos megas necesita para leer diarios, enviar emails, consumir porno o ver películas. Y que Antón se quede con su modem de 56K.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar