Engalana el compañero Xavier las enseñanzas (?) de la escuela de Frankfurt en su blog:

«Potser, a dia d’avui, hi ha conceptes, com aquest d’indústria cultural, que han canviat substancialment, però crec que és totalment actual la seva acusació que els medis estetitzen la cultura. I la millor manera d’aconseguir-ho és buidant-la de continguts. Convertir la cultura en espectacle, performance constant. Avui, cada cop més la cultura és escenografia cultural. Les coses, així, són ja el que semblen. La cova cova de Plató no està tan lluny com semblava. D’aquí la coneguda frase de Jean Baudrillard: “la guerra del golfo no ha tenido lugar”.

Tanto la teoría de la aguja hipodérmica como la escuela de Frankfurt son visiones cerradas, donde presuponen que el espectador es una indefensa cobaya en un laboratorio donde los medios hacen de él lo que quieren. Psicólogos sociales como Lazarsfeld y Berelson (1940-1970) cambian esta perspectiva con su modelo de los efectos limitados. Aquí se pretende “abandonar la tendència a considerar la comunicació de masses com una causa necessària i suficient dels efectes que es produeixen en el públic, per veure’ls com una influència que actua juntament amb d’altres influències, en una situació total#”. En las últimas cuatro décadas, tal como apunta Busquets Durán (2012, p.16), ambas visiones coexisten entre los análisis:

  • La teoría de los efectos de gran abasto –emparentada con la de la aguja-.

  • La teoría de los efectos de la mediación en la percepción mediática –emparentada con la de los efectos limitados-.

En nuestro panorama actual, prácticamente todas las industrias culturales son objeto de  éste análisis.

“Like the Rolling Stones, Twisted Sister, and Marilyn Manson before it, GTA III was blamed for the supposed corruption of a generation. Following the game’s release, US representative Joe Baca, a Democrat from Southern California, introduced the Protect Children from Video Game Sex and Violence Act of 2002, asking, “Do you really want your kids assuming the role of a mass murderer or a carjacker while you are away at work?”.

El espectador, con un rol cada vez más activo gracias a los medios 2.0, posee canales de respuesta a lo que  antes eran estructuras prácticamente unidireccionales.